Janira
Trueba
Nacido en
Santander en 1987, Marcano es una de las promesas nacidas de la poco cuidada
cantera del Racing de Santander. La llegada de Marcelino García Toral le abrio
las puertas del primer equipo, donde se encontró con la fuerte competencia de
dos importantes centrales, Garay y César Navas, o que le obligó a reconvertirse
en lateral.
Un año
después de su estreno en primera, el Villareal llamaba a las puertas del club
santanderino, llevándosele.
Tras un
ciclo muy irregular, el equipo levantino ha decidido cederle esta temporada al
Getafe, para ayudar a su formación. Su carácter polivalente, su juventud y su
potencial han sido las causas de que los azulones se fijaran en él, aunque eso
conlleve acabar en las filas de uno de los equipos menos queridos por los racinguistas.
Pero esta cesión permite a Marcano seguir en su progresión, jugando, además, en
competiciones europeas.
Pese a su
gran envergadura (roza el metro noventa) es un defensa rápido, con potente
salida y efectivo en el corte. Un buen relevo para los defensas azulones. Hoy
hablamos con un niño grande, cuya progresión es un ejemplo para los jóvenes
cántabros.




