Antes de la primera guerra mundial, Turquía (Imperio otomano) estaba en decadencia tras siglos de poder había perdido la mayoría de los territorios en Europa en la guerra de los Balcanes (1912 a 1913) donde países como Serbia,Grecia y Bulgaria se independizaron y esto dejó al imperio vulnerable. El gobierno tenía muchos problemas y el ejército ya no era tan fuerte como antes. La gente dentro del país también estaba dividida, porque había muchas religiones y grupos diferentes que no siempre se llevaban bien, aun así, el imperio decidió unirse a la guerra.
Cuando empezó la Primera Guerra Mundial en 1914, los líderes del imperio pensaron que si se unían a Alemania y sus aliados podrían recuperar su poder y ganar respeto. Pero las cosas no salieron como esperaban. El imperio estaba pobre y cansado, y sus enemigos eran más fuertes. Aunque al principio tuvieron algunas victorias, poco a poco fueron perdiendo territorios y ejército. Además, muchas culturas dentro del imperio se rebelaron porque querían independencia, como los árabes, que lucharon con ayuda de los ingleses para proclamar su independencia.
En los primeros años de la guerra, el ejército otomano tuvo algunos éxitos, pero poco a poco, las tropas se fueron debilitando, las rutas comerciales quedaron cortadas y la población comenzó a sufrir hambre y pobreza. Además, dentro del imperio surgieron rebeliones, sobre todo en las zonas árabes, donde los pueblos querían liberarse del imperio.
En 1918, sus tropas estaban agotadas, había hambre y el país estaba dividido. Cuando Alemania y Austria se rindieron, el Imperio Otomano también tuvo que firmar la paz.
En resumen, la derrota de Turquía en la Primera Guerra Mundial cambió el mundo. Terminó con un imperio que había durado más de seiscientos años y dio origen a nuevas naciones, algunas libres y otras controladas por potencias extranjeras.
Al final de la guerra, en 1918, el imperio estaba destruido. Los países ganadores ocuparon muchas ciudades y firmaron El Tratado de Sévres (1920) que dividió al imperio. De ese viejo imperio nacieron nuevos países como Siria, Irak, Jordania o Líbano, pero fueron puestos bajo el control de potencias europeas. Eso hizo que muchas personas se sintieran engañadas, porque pensaban que tendrían libertad y no fue así ya que países europeos tomaron el control de los nuevos países. Las nuevas fronteras se dibujaron sin pensar en las religiones ni en las culturas, lo que causó muchos conflictos que todavía existen hoy.
En Turquía, que era el país más importante del imperio, mucha gente no aceptó la derrota y se organizaron para luchar y defender su tierra. Así empezó una guerra interna donde los turcos consiguieron echar a los extranjeros y crear un nuevo país. Este nuevo país se llamó como ahora en la actualidad Turquía y nació en 1923 gracias a grandes victorias expulsando a italianos, franceses, griegos e ingleses recuperando territorio perdido en la Primera Guerra Mundial.
En 1923 se firmó el
Tratado de Lausana, que anuló el anterior y reconoció oficialmente la
independencia de Turquía. Ese mismo año nació la República de Turquía, con un
nuevo gobierno y una nueva forma de pensar.
Sus nuevos líderes quisieron empezar de cero y crearon nuevas leyes y más igualdad entre hombres y mujeres.
Durante los años siguientes, Turquía intentó ser un país pacífico y moderno. Hizo muchos cambios en la educación, y trató de parecerse más a los países europeos. También mejoró sus relaciones con sus vecinos, sobre todo con los de los Balcanes, que antes habían sido enemigos y aunque el país al principio tenía muchos problemas se supo recuperar.
La derrota del
antiguo imperio fue muy dura, pero también fue el comienzo de una nueva etapa.
De un país antiguo y débil nació un país que quiso mejorar y adaptarse a los
tiempos modernos. Aunque su historia está llena de guerras y pérdidas en el
siglo XX, también muestra cómo un país puede levantarse después de caer.
Turquía pasó de ser un imperio que dominaba gran parte del medio oriente y de
los Balcanes a ser un país independiente que busca su propio camino. La
moraleja de este país es que da igual cuantas veces caigas, siempre puedes volver a levantarte.
Datos Curiosos:
El imperio otomano
duró más de seiscientos años y llegó a extenderse por tres continentes: Europa,
Asia y África.
Turquía cambió el
alfabeto árabe por el latino para que la gente aprendiera a leer más
fácilmente.
El país también
cambió su calendario y sus leyes para parecerse a los países europeos.
Las mujeres turcas
obtuvieron el derecho al voto en 1934, antes que en muchos países de Europa.
Estambul antes se
llamaba Constantinopla y fue la capital del imperio durante más de mil años.
El café turco fue
una de las primeras bebidas que llegaron a Europa después de ser llevadas desde
el imperio otomano.
Turquía se mantuvo
neutral durante casi toda la segunda guerra mundial y solo al final apoyó a los
aliados.
El idioma turco
tiene muchas palabras de origen árabe, persa y francés, por la mezcla de
culturas del antiguo imperio.
Los turcos
conservan muchas costumbres del pasado otomano, como los baños turcos, los
bazares y el té fuerte que se toma todos los días.
El tratado de
sèvres de 1920 dividió el antiguo imperio entre los vencedores, pero los turcos
lograron revertirlo con su guerra de independencia.
El tratado de
Lausana de 1923 reconoció oficialmente a Turquía como un nuevo estado libre y
moderno.
En el imperio
otomano convivian más de treinta pueblos distintos con diferentes religiones,
idiomas y tradiciones.
En su mejor
momento, el imperio otomano controlaba las rutas comerciales entre oriente y
occidente.
El famoso plato
kebab tiene su origen en el imperio otomano y se ha extendido por todo el
mundo.
Fuentes de información
https://estudyando.com ›
el-imperio-otomano-en-la-primera-guerra-mu…
wikipedia

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