Patricia Miñambres, Alexia Sarasúa
Si en este momento entráramos en alguna librería de
nuestra ciudad con bastante material variado, podríamos encontrar en un pequeño
rincón unos pocos cómics que curiosamente tienen la portada y la contraportada
colocadas al revés, es decir, que se comenzarían por el final, al estilo
oriental.
Si echáramos un vistazo veríamos que el dibujo de los
personajes es algo más colorido, e incluso algo “deforme” (destacando
especialmente los ojos) comparado con los cómics que acostumbramos a ver, como
los de Spiderman y demás superhéroes americanos.
Estos cómics de autores generalmente japoneses son
conocidos como “manga” (traducido literalmente como “garabatos” o “dibujos
caprichosos”) y se publican normalmente en revistas del país nipón
especializadas en ello, como la revista para chicas “LaLa” o la de “Square
Enix”.

