José
Francisco Sánchez, Soraya Cuesta
“Yo me
acordaba del Titanic” rememora Alfredo Herreros, director del Hotel SAja de
Torrelavega, superviviente del Costa Concordia, seis meses después de que uno
de los cruceros más grandes de los que recorren el Mediterráneo, diera con su
casco en la isla italiana de Giglio, en un episodio aun no aclarado
completamente, y que sacó a la luz prácticas habituales poco responsables y
fallos severos en la seguridad y reacción, en uno de los destinos turísticos de
más éxito en los últimos años, los cruceros.



