Marta
Pérez, Angela Revuelta, Sara Fernández
Tras un
largo período de provisionalidad, en edificios como el antiguo sanatorio de El
Carmen, y vicisitudes como inundaciones y perdidas, el archivo y hemeroteca
municipal de Torrelavega, ha encontrado acomodo en el antiguo casino de Sniace,
en Barreda, bajo el nombre de archivo Manuel Rotella, en honor al ex alcalde
del mismo nombre, lo que ha facilitado la centralización de documentos y un más
ágil servicio a ciudadanos e investigadores.
El nuevo
archivo, que cumple ahora cuatro años, esta ubicado en un moderno edificio de
tres plantas, obra de los arquitectos Eduardo Fernández Abascal y Florentina
Muruzábal Sitges, sobre una superficie útil de 1.056 metros cuadrados,
repartidos en tres plantas, para salas, de consulta, almacenes y equipamientos.
La obra viene asociada al proceso de digitalización que ha emprendido el
ayuntamiento, y que en la actualidad afecta al 5% de los fondos municipales,
(padrones de habitantes del siglo XIX, más de tres mil fotografías, cubiertas
de los carteles de festejos, libro de actas de la Gimnástica...).
Junto a las
6.500 cajas de documentos públicos y los 3.000 libros almacenados, se
encuentras las colecciones personales (como las de Gabino Teira o Ezequiel
López).
Entre las
obras más valiosas se encuentran las actas de los plenos de la Corporación, los
padrones municipales, los expedientes de obras, los planos de la ciudad o las
colecciones personales. Entre estas destaca la del general Castañeda, un
archivo familiar que comprende documentos desde el siglo XVI.
Para
conocer mejor este proyecto hablamos con Vanesa Saiz Díaz, secretaria interina
de la hemeroteca municipal de Torrelavega y Conchi Fernández De la Pinta su ayudante.