Gonzalo Zúñiga, Maria Muñiz, Lucia Ruiz Vila / EPE
2013. Enredados
Acunada por
el mar y mecida por una lluvia persistente, que nos acompaña todo el año,
Cantabria es una comunidad condicionada y definida por el agua. Un bien natural
que, pese a su abundancia se ha convertido en un lujo para muchos seres
humanos, por la falta de cuidado y un uso adecuado. Esa conciencia colectiva ha
dado sus frutos, en nuestra comunidad, en una de las instituciones punteras, a
nivel mundial, en la gestión e investigación sobre el agua, hasta el punto de
que sus investigadores trabajan en este momento en proyectos ambientales en
tres continentes. Es el Instituto de Hidráulica ambiental de Cantabria (IH), y
navegamos por él de la mano de su director general, Raúl Medina, ingeniero
civil y profesor de ingeniería costera de la Universidad de
Cantabria (UC).




