Los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) son un conjunto de diecisiete objetivos aprobados por la Organización de las Naciones Unidas en el año 2015, con el propósito de mejorar las condiciones de vida de las personas y proteger el planeta. Estos objetivos forman parte de la Agenda 2030 y abordan problemas globales como la pobreza, el hambre, la desigualdad, el cambio climático o la falta de acceso a la educación. Entre todos ellos, este trabajo trata el ODS 1.
El Objetivo de Desarrollo
Sostenible número 1 tiene como finalidad poner fin a la pobreza en todas
sus formas y en todo el mundo. Este objetivo parte de la idea de que la pobreza
no se limita únicamente a la falta de ingresos, sino que incluye también la
imposibilidad de acceder a una alimentación adecuada, a una vivienda digna, a
la educación y a los servicios básicos.
Según datos de Eurostat,
millones de personas en la Unión Europea se encuentran en riesgo de pobreza o
exclusión social, lo que demuestra que este problema afecta también a países
con economías avanzadas. Busca no solo garantizar que todas las personas tengan
acceso a recursos básicos como alimentación, vivienda, educación y servicios de
salud, sino también reducir la vulnerabilidad frente a desastres, crisis
económicas y desigualdades estructurales que perpetúan la pobreza. Además, el
ODS 1 está estrechamente relacionado con otros objetivos de la Agenda 2030,
como el acceso a una educación de calidad, al trabajo decente y a la reducción
de las desigualdades. Sin avances en estos ámbitos, resulta muy difícil
erradicar la pobreza de forma sostenible y duradera.
Aunque a menudo se asocia la
pobreza con países en vías de desarrollo, esta realidad también está presente
en países desarrollados como España, donde miles de personas no pueden cubrir
necesidades básicas como la alimentación, la vivienda o el acceso a servicios
esenciales. Por eso se ven obligadas a depender de los bancos de alimentos y de
las ayudas sociales que desempeñan un papel fundamental en la lucha contra la
pobreza.
Los bancos de alimentos son organizaciones sin ánimo
de lucro que se encargan de recoger, almacenar y distribuir alimentos a
personas vulnerables a través de entidades sociales. Su labor resulta esencial
para garantizar el derecho a una alimentación digna, especialmente en momentos
de crisis económica, como ocurrió durante la pandemia de la COVID-19 o con el
aumento reciente del coste de la vida. Gracias a donaciones de empresas,
supermercados y particulares, estas organizaciones evitan el desperdicio alimentario
y, al mismo tiempo, ayudan a quienes más lo necesitan.
Sin embargo, aunque los bancos
de alimentos ofrecen una respuesta inmediata y necesaria, no solucionan las
causas profundas de la pobreza. La dependencia prolongada de este tipo de ayuda
puede convertirse en un problema si no va acompañada de políticas públicas
eficaces. Por ello, las ayudas sociales del Estado, como el Ingreso Mínimo
Vital, las prestaciones por desempleo o las ayudas a la vivienda, son
imprescindibles para ofrecer una solución más estable y duradera.
Las ayudas sociales buscan
reducir la desigualdad y proporcionar a las personas recursos económicos que
les permitan recuperar su autonomía. No obstante, en muchos casos estas ayudas
resultan insuficientes o difíciles de solicitar debido a la burocracia, lo que
deja fuera a personas que realmente las necesitan. Esta situación pone de
manifiesto la necesidad de mejorar las políticas sociales y de hacerlas más
accesibles y eficaces. Según Cruz Roja Española, una gran parte de las personas
atendidas por esta organización se encuentra en riesgo de pobreza y exclusión
social, lo que demuestra que los sistemas de protección actuales no siempre
llegan de forma eficaz a quienes más lo necesitan. Esta situación pone de
manifiesto la necesidad de mejorar los sistemas de protección social y hacerlos
más accesibles. Los informes sociales también señalan la necesidad de reforzar
las políticas públicas para evitar que la pobreza se transmita de
generación en generación.
En conclusión, los bancos de alimentos y las
ayudas sociales son herramientas clave para avanzar en el cumplimiento del ODS
1, pero deben complementarse entre sí. Mientras los bancos de alimentos cubren
necesidades urgentes, las ayudas sociales deben centrarse en prevenir la
pobreza y favorecer la inclusión social. Solo mediante una combinación de
solidaridad, políticas públicas eficaces y compromiso social será posible
avanzar hacia un mundo sin pobreza.
FUENTES
·
Autor:
Naciones Unidas. Objetivo 1: Poner fin a la pobreza.
Espacio de publicación: Naciones Unidas – ODS
https://www.un.org/sustainabledevelopment/es/poverty/
· Autor: (FESBAL). Memoria anual de
actividades.
Espacio de publicación: FESBAL
· Autor: Cruz Roja Española. La pobreza y la exclusión social en España.
Espacio de publicación: Cruz Roja
Española
Www2.cruzroja.es/que-hacemos/inclusion-social

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