Cada vez
que salta a la tarima informativa una noticia impactante, días mas tarde se
producen los clásicos ecos, que informan sobre hechos que en otras
circunstancias habrían sido ignorados.
En concreto
me refiero al caso de la joven Barcelonesa agredida en el metro por un cobarde
sin un ápice de dignidad. Y también en el hecho ocurrido hoy, en el que una
banda de neo-nazis agredió a personas de color a la entrada de un metro. Ojala
se pudiese decir que estos son casos aislados, pero la verdad es que todos los
días y muchas veces, se producen agresiones mayoritariamente verbales, pero
también físicas, contra personas extranjeras.











