El cántabro de Cabezón Nacho Vigalondo es, sin lugar a duda, una de las referencias clave del nuevo cine español. Desde su nominación al Oscar 2004, por el corto “7:35 de la mañana”, ha encandilado a la crítica al público y a la profesión. Su nueva lectura del lenguaje cinematográfico le ha hecho un habitual de cursos y coloquios. Bloguero convencido, su joven cinematografía es estudiada al milímetro por quienes inician un camino creativo a menudo difícil. Y ello pese a ser un autodidacta que ni siquiera ha querido acabar los estudios de audiovisuales. Apreciado por su labor de guionista, se le considera uno de los gurús del cine español actual.
viernes, 11 de mayo de 2007
A solas son Nacho Vigalondo y Borja Cobeaga
El cántabro de Cabezón Nacho Vigalondo es, sin lugar a duda, una de las referencias clave del nuevo cine español. Desde su nominación al Oscar 2004, por el corto “7:35 de la mañana”, ha encandilado a la crítica al público y a la profesión. Su nueva lectura del lenguaje cinematográfico le ha hecho un habitual de cursos y coloquios. Bloguero convencido, su joven cinematografía es estudiada al milímetro por quienes inician un camino creativo a menudo difícil. Y ello pese a ser un autodidacta que ni siquiera ha querido acabar los estudios de audiovisuales. Apreciado por su labor de guionista, se le considera uno de los gurús del cine español actual.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)
