domingo, 22 de febrero de 2026

El agua: el reto vital de nuestro siglo


El agua es el recurso más valioso de nuestro planeta, pero a menudo olvidamos que no basta con que el agua "esté ahí"; su calidad es lo que realmente determina si la vida puede prosperar, entender la calidad del agua implica mirar más allá de la transparencia del líquido y comprender los procesos químicos, biológicos y humanos que la condicionan. La calidad del agua se define como la medida de la condición del agua en relación con las necesidades de una o más especies bióticas o a cualquier necesidad humana.

En primer lugar, debemos distinguir entre agua potable y agua contaminada. El agua que sale por nuestros grifos pasa por complejos procesos en las Estaciones de Tratamiento de Agua Potable (ETAP). Allí se eliminan microorganismos patógenos (bacterias y virus) y sustancias químicas nocivas. Sin embargo, a nivel global, la situación es alarmante: según la Organización Mundial de la Salud (OMS), miles de millones de personas consumen agua que pone en riesgo su salud. La falta de calidad del agua es la causa directa de enfermedades graves como el cólera o la diarrea infantil, que siguen siendo mortales en muchas partes del mundo.

Desde el punto de vista químico, la calidad se ve alterada por la actividad industrial y agrícola. El uso excesivo de fertilizantes en el campo provoca la filtración de nitratos hacia los acuíferos subterráneos. Además, el fenómeno de la eutrofización es uno de los mayores problemas ambientales actuales. Ocurre cuando el exceso de nutrientes en ríos y lagos provoca un crecimiento descontrolado de algas que consumen todo el oxígeno, dejando el agua "muerta" para los peces y otras especies. Esto no es solo un problema ecológico, sino que encarece muchísimo los procesos de limpieza para el consumo humano.

Otro factor crítico es la contaminación por plásticos y microplásticos. Estos materiales no desaparecen, sino que se fragmentan en partículas minúsculas que terminan en la cadena alimentaria. Investigaciones recientes publicadas por agencias como la Agencia Europea de Medio Ambiente (AEMA) advierten que estos contaminantes ya están presentes en casi todas las fuentes de agua dulce del continente, lo que supone un reto tecnológico nuevo para las plantas de tratamiento.

La tecnología, afortunadamente, está avanzando para combatir estos problemas. El uso de la ósmosis inversa y la desalinización son soluciones clave en zonas con escasez, como sucede en muchas partes de España. Además, la digitalización permite hoy monitorizar en tiempo real la pureza de nuestros ríos, detectando vertidos ilegales de forma inmediata.

Para concluir, la calidad del agua es una responsabilidad compartida. Como ciudadanos, pequeñas acciones como no tirar aceites ni toallitas por el desagüe protegen los sistemas de depuración (EDAR). Como sociedad, el cumplimiento del Objetivo de Desarrollo Sostenible 6 de la ONU es fundamental para garantizar que el agua limpia no sea un lujo, sino un derecho efectivo para todos. Sin agua de calidad, no hay futuro posible para la biodiversidad ni para la humanidad.


1.     Saneamiento: Separar el agua potable de las residuales es el factor que más ha aumentado la esperanza de vida. Construir infraestructura básica es vital para eliminar enfermedades y permitir que las economías prosperen.

2.     Acceso y tratamiento: Llevar agua a los hogares ahorra tiempo clave (especialmente a mujeres y niños) para la educación y el trabajo. Es necesario usar sistemas de filtrado sencillos y resistentes para garantizar su potabilidad.

3.     Protección de ecosistemas: La salud humana depende de ríos y lagos sanos. Proteger estos entornos permite que la naturaleza ayude a depurar el agua y evita la escasez causada por la contaminación y el cambio climático.

4.     Gestión equitativa: Los gobiernos deben negociar acuerdos justos entre la industria, la agricultura y las comunidades para que el desarrollo económico no agote el recurso ni afecte el derecho al agua de nadie.

5.     Desafío global: Aunque se ha avanzado en el ODS 6 de la ONU, millones de personas siguen sin servicios básicos, lo que lo mantiene como uno de los mayores retos humanitarios actuales.

 

Fuentes de información consultadas:

Para elaborar esta redacción se han utilizado datos y conceptos de las siguientes fuentes oficiales y especializadas:

Naciones Unidas (ONU): Datos sobre el Objetivo de Desarrollo Sostenible 6 (Agua limpia y saneamiento).

Organización Mundial de la Salud (OMS): Información sobre las enfermedades transmitidas por el agua y estándares de potabilidad.

Agua: Portal especializado en el sector hídrico de donde se extrajeron conceptos sobre eutrofización y tratamiento de aguas.

Agencia Europea de Medio Ambiente (AEMA): Informes sobre el estado de las aguas superficiales y subterráneas en Europa.

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